Los primeros censos, en el sentido de como hoy los conocemos, surgieron en Suecia en 1840. Esto no es un hecho relevante, o eso es lo que pretendes creer.
No suelo hacer regalos. Porque se me olvida y me da pereza. Últimamente no me hace feliz recorrer los mismos sitios de Madrid de siempre, con unas cuantas copas encima, con un objetivo oculto de besar a alguien. Hace mucho tiempo que no tengo citas de esas en las que se busca el primer beso. La razón es que de aquí a hace ya bastantes historias de cama, los primeros besos van antes de cualquier cita. La conveniencia o no de esto es únicamente un hecho moral del que carece este artículo. Como la ausencia de moralidad que presentaban esas personas que compartían sábanas conmigo cuando yo tenía diecisiete años, yo con una intención primaria de hacer lo que se consideraba un acto de madurez y, como propósito secundario, el de los recién nacidos, obtener placer.
Del mismo modo que esa falta de citas sin guión ni montajes, echaba de menos pasarnos el humo del porro. Y anoche lo hicimos. Otra serie de cosas o hechos que tengo en falta, sin considerar esto un capítulo repleto de flashbacks -sed pacientes-, es recoger frutos en el parque, guardarlos en la zapatilla, bajo la planta del pie e intentar llegar a casa sin que madre se enterara para poder tener esos tesoros escondidos en algún cajón. Claramente las madres que nos han parido son mucho más listas que un niño de ocho años. La obsesión de mi hermana por las aventuras de Manolito Gafotas, colarnos en obras y fumar, otra vez, las Navidades sin amigos, en familia y sin internet ni móviles, pero con los capítulos de los Pitufos.
Ganas de recordar, aunque con una nostalgia muy controlada. Épocas como focos intensivos del próximo desarrollo, como las de la risa falsa que, aunque intento reinterpretarla, no lo consigo. Mi móvil es al menos un lugar donde la vida se para más tiempo, quizá hoy no lo entiendas. Y por contar alguno de los sueños que tenía cuando era pequeño, que tú y yo estuviéramos en el mismo censo, con esa probabilidad tan remota de conocernos.
sábado, 7 de noviembre de 2009
miércoles, 28 de octubre de 2009
Soñar está de oferta en las tiendas de segunda mano
Lo único que hice fue contestar a la pregunta que me hizo una niña de seis años que se veía encumbrada por una sensación difícil y pesada. Me preguntó qué era el amor. Lo hizo con una intención que iba más allá de descubrir la ya desmitificada tradición de la historia de la cigüeña, París o el perrito y la perrita. Ella se cuestionaba demasiadas cosas acerca de los sentimientos, la adrenalina y todo aquello que la ponía nerviosa cuando, Jorge, aquél compañero de colegio, le pedía que se sentara a su lado en la alfombra del aula. En algún momento de nuestra larga conversación, me dirigí a mí mismo, ausentándome vaporosamente de aquella habitación, y empecé a preguntarme por las separaciones, el dolor y el olvido. Fugazmente, habiendo repasado todo lo malo que podía recordar sabiendo que los chicos no lloran, decidí hablarle a esa chica de iniciales. Le expresé que conceptos como el amor van más allá de idiomas, naciones, razas, sexo e ideologías. Amor, love y kärlek no se asemejaban ni siquiera en la inicial, sin embargo, yo me había sentido bien cerca de un americano, de un sueco o de un español en algún momento de toda mi historia. No le hablé de aventuras de helicópteros ni de fuegos artificiales, pero tampoco le hablé de que sentir es también miedo y verdad. Le hablé de pronombres, de tú, yo y nosotros. De hacer memoria y de soñar, soñar despierto.

Parece increíble que haya dejado las perturbaciones de alguien como yo en estos tiempos de cólera (ahora mismo parezco Jaime DAG hablando, por eso de trastornado y enfermo), pero a veces hay que darse un respiro... BUKAKE

Parece increíble que haya dejado las perturbaciones de alguien como yo en estos tiempos de cólera (ahora mismo parezco Jaime DAG hablando, por eso de trastornado y enfermo), pero a veces hay que darse un respiro... BUKAKE
lunes, 26 de octubre de 2009
Sólo para personas que sepan interpretar blogs sin sentir la necesidad absoluta de descifrar todo
Si pretende ser este el volumen más difícil, violento y triste, cada palabra dolerá y en cada oración habrá un daño irrevocable nacido de los recuerdos más tiernos y especiales. No es ésta una batalla que empieza provocada por un desamor. Es la consecuencia histórica de la venganza más temida, aquella en la que el ángel, cortadas sus alas, es desterrado del reino de los cielos. Y sin fortuna, pero con una fe ciega en el destino, irá poco a poco comprendiendo cuál fue la necesidad de todo lo ocurrido. Hoy, en esa lucha por no soltar lágrima, comienza el primer día de nuestra nueva vida.
Me vuelvo más que nunca como de verdad soy cuando pienso en que ya no puedo besarte. Me siento inútil cuando lo hago con otros hombres. Elijo estar en esta casilla perdiendo turnos, sabiendo que habrá una oca que podría llegar a matarme. De oca a oca...
No sé que es enamorarse, pero a mí hay cosas que ya me duelen bastante. La sangre del último gato que, en estas noches de parranda, estrellamos contra la pared, no caía tan espesa y, en esos ratos en los que hago examen de conciencia, se limpiaba de una manera desdichadamente fácil. Hoy por hoy, no quiero gatos.

love_pain_fair
Me vuelvo más que nunca como de verdad soy cuando pienso en que ya no puedo besarte. Me siento inútil cuando lo hago con otros hombres. Elijo estar en esta casilla perdiendo turnos, sabiendo que habrá una oca que podría llegar a matarme. De oca a oca...
No sé que es enamorarse, pero a mí hay cosas que ya me duelen bastante. La sangre del último gato que, en estas noches de parranda, estrellamos contra la pared, no caía tan espesa y, en esos ratos en los que hago examen de conciencia, se limpiaba de una manera desdichadamente fácil. Hoy por hoy, no quiero gatos.

love_pain_fair
domingo, 25 de octubre de 2009
Quizás parezca una estupidez imaginar lo que sería besarte en este instante.
Ya lo hemos hecho. Finalmente. Cuando vuelvo a casa de papá los juegos se vuelven tercos. Sucios y excitantes también. Eran ya altas horas de la noche y allí estábamos tres personas, unidas en un colegio hacía más de diez años y reencontradas para contadas ocasiones como ésta, con la intención de reinterpretar nuestra visión de The Dreamers de Bertolucci. Acosado por recuerdos del pasado y de una inocencia que descubriría muy pronto más de lo que pretendía, tapamos la cabeza de ella con dos bolsas de plástico y las atamos al cuello con el lazo de un albornoz. Lo que sigue, a la imaginación y a unos vídeos que nunca desearás que sean vistos, pero inducir el morbo con la sensación de estar protagonista ante una cámara te hace más valiente, quizá disociando las culpas a través del personaje que acabas de crear. Las heridas que quedan de esto, las superficiales, nos harán disfrutar muy pocos días más. El repaso de ciertas sensaciones junto con el trastorno y la perturbación nos harán volvernos locos y, una vez llegados a este punto, entonces, comenzaremos a decir la verdad.
Y eso, te aseguro, no te lo quieres perder.
Y eso, te aseguro, no te lo quieres perder.
sábado, 8 de agosto de 2009
¿Te arrepientes de no haber hecho algo? Yo no.
Date cuenta chico que estás creciendo. A partir de ahora intentarán atacarte por cada elección que hagas que no sea afín a esos principios por los que juraste. Te harán ver que no debes ir a ciertos sitios y te obligarán a ser fiel a lo que te rodea y lo que según ellos te hará tener un futuro ambicioso y prometedor. Nada más lejos de la realidad. Le han dicho a tus padres que aquí no hay compromiso con la sociedad, que la diplomacia ya sólo es buena para el que lleva razón. Patearás a no más de dos personas en un mes y, al final de un semestre, habrás acabado en comisaría no más de en cuatro ocasiones. Verás todas las veces que sean necesarias tus escenas preferidas de cuantas series de televisión te apetezca, pero siempre dramas. Y algún día llegará ese coche al porche de tu casa y no subirás, porque te habrás casado, porque tienes que cuidar de tus padres ya ancianos, porque no te puedes permitir escaparte un día del trabajo… Pero en ese momento sabrás que hiciste todo aquello que quisiste y que te dio la real gana, y no habrá nada de lo que arrepentirse. Y será entonces, que si has llegado a esa situación, cuando habrás conseguido pasar eso que a esta edad crees que tanto ansiarás, y que se llama sobredosis.
lunes, 6 de julio de 2009
Lo quiero todo
Busco a alguien que me entienda cuando digo que prefiero hacer el viaje en autobús antes que en tren. Que vea el acto de compartir como la máxima expresión de amor, el darlo todo sin esperar nada. Busco al chico que un día diga de quedarnos en casa, ver una película y que cada cierto tiempo lo repitamos en lo que poco a poco irán constituyendo nuestras 'noches de cine'. Quiero a aquél que se pide una copa conmigo y sonríe mucho. Que pidamos todo a pares y no tenga gracia al contar chistes. Que me acompañe hasta la puerta y que me deje ir a buscarlo a la salida de clase y que quede conmigo diez minutos antes que con el resto. Busco que me enseñe música nueva y que sepa besar al ritmo de una canción. Que se emocione al hablar con todo detalle y que disfrute de los silencios, tan cómodos. Quiero a ese chico que pillaré mirándome, porque le encanta hacerlo. Quiero verlo dormir y que me vea despertar. Lo que yo estoy buscando es ir de la mano y que llueva sin paraguas. Quiero alguien que entienda que para mí llorar es una cuenta atrás que llevo mucho tiempo retrasando. Y que cuando llegue ese momento me abrace.
viernes, 3 de julio de 2009
cuando pongo Chema en el msn sale un puto muñeco muy gracioso asintiendo y no sé cómo se quita
Me dice mi hermana que Chema la llamó al móvil esta mañana a las nueve menos cuarto. Dos veces. No tengo ni un pelo de tonto, bueno si acaso uno, pero dos no. Y anoche una chica, que no voy a decir su nombre para no meterla en problemas como dirían en mis programas favoritos de prensa rosa, me preguntó qué tal estaba. Lo primero que hice fue pedirle perdón. Dicen que cuando una persona se merece ser insignificante, lo mejor que se puede hacer es no mencionarla. Pero cada uno en su blog hace lo que le da la gana. Chema. No lo adjetivo porque si tengo que hacerlo a cada minuto estoy cambiando mi apreciación hacia su persona. Pero no tan malo, no tanto. Y no sé por qué. Pero hoy es así. Que las cosas malas serán de la gente del Ocho y medio, que sé de uno que sólo vivía para eso, para lo que le contaran los demás. A veces hay que aceptar, cuando te va ese rollo de hacerlo delante todos, que momentos como este son los que hicieron a Peyton tan grande. Drama el justo, que creo que anoche nadie se creyó mi histeria cuando tiré el móvil contra las escaleras. Porque Carlos Monedero volvió a llamar y me alegro millones de que le salgan las cosas tan bien. *[…] Yo me quedo con dos momentos de anoche (porque los de cama no cuentan), con uno que me guardo para mí y con el del chico que después de comerme la boca me dijo ‘Pero yo soy muy puto’ y yo le dije ‘Tranquilo, no me voy a enamorar’.
*[…] Esto era una serie de insultos hacia una persona, pero como no la conozco lo elimino y aquí demuestro mi gran madurez, aunque en el fondo soy muy virgen.

claramente éste no es el outfit con el que salí por la noche a darlo todo
*[…] Esto era una serie de insultos hacia una persona, pero como no la conozco lo elimino y aquí demuestro mi gran madurez, aunque en el fondo soy muy virgen.
claramente éste no es el outfit con el que salí por la noche a darlo todo
jueves, 2 de julio de 2009
Orgullo.so
Ayer comenzó el Orgullo en Madrid y hoy he llegado yo a la capital. Ahora mismo estoy inaugurando estas fiestas bebiendo un litro de cerveza en mi habitación. Mi amigo Carlos Monedero me ha llamado hace un par de horas y me ha hecho ilusión porque últimamente ya no me llama nunca (seguro que si leyera esto se enfadaría). Irene está sola en su casa y yo también, así que intentaremos buscar por todos los medios compañía para las noches de estos días. Cuando venía en el coche a Madrid, mi móvil ha sonado, Reyes quería saber cómo podía ver Skins. Creo que ahora mismo debería deshacer la maleta, pero no tengo mucha ropa para estos días, lo cual da lo mismo sabiendo que a lo que aspiramos todos es a acabar sin ella. Ahora sinceramente, cada cinco minutos estoy cambiando de idea sobre lo que me apetece hacer estos días, con quién quedar, a quién ver y a quién desear. Creo que el calor de Madrid es exagerado, ya estoy sin camiseta. Ojalá entonces llamaras tú ahora a mi puerta.
Pero increíblemente, de alguna manera insospechada, parezco haber madurado y lo que hace algo más de un año me hizo estrellar el móvil contra la pared, ahora me haría saltar sobre un charco entonando ‘Mejor mañana’ de Vega. Y por una vez, aunque haya sido una, estoy tan seguro de haber hecho las cosas bien, que me encantaría contarle al mundo esta historia de no amor. Hay que llamar a las cosas por su nombre dice Zahara, y lo voy a hacer, te voy a decir una cosa…

y cuando aprendí a hacer que enamorarse no doliera no sé que acabó sucediendo
Pero increíblemente, de alguna manera insospechada, parezco haber madurado y lo que hace algo más de un año me hizo estrellar el móvil contra la pared, ahora me haría saltar sobre un charco entonando ‘Mejor mañana’ de Vega. Y por una vez, aunque haya sido una, estoy tan seguro de haber hecho las cosas bien, que me encantaría contarle al mundo esta historia de no amor. Hay que llamar a las cosas por su nombre dice Zahara, y lo voy a hacer, te voy a decir una cosa…
y cuando aprendí a hacer que enamorarse no doliera no sé que acabó sucediendo
sábado, 27 de junio de 2009
It’s a wild world o cuando no sé si tengo ganas de pensar una canción que te guste
Cuando El canto del loco sacó su primer LP, mi padre me dio la sorpresa y me llamó al móvil diciéndome que me había comprado ese casete. Recuerdo también ir de viaje con mi padre, que aparcara el coche a un lado de la carretera y saliéramos los dos a mear a la intemperie. La última sorpresa de mi padre ha sido descubrir con diecinueve años que tengo un hermano que no conocía hasta ahora. Muy fuerte, lo sé, díselo a mi madre. Mi hermana se ha tomado bien la noticia y ya tiene el número de Chema guardado en su móvil.
Con esta noticia empezaba más o menos el verano, porque las peleas en Stardust dejaron de estar de moda, que no os enteráis. Y volvieron los momentos con mi amiga Sonia. Cuando hace dos años tuvimos que dejar de vernos porque yo subía a Madrid a estudiar, fue la despedida más intensa, de película, sincera y de lágrimas. Cuando me despedí de mi padre también hubo lágrimas, pero por otras razones. Así que me gusta eso de salir de fiesta, levantarme en un piso que no es el mío, recorrer a la una del mediodía las calles céntricas de Ciudad Real, en camisa y muy guapo, intentando averiguar dónde se suponía que me tenía que haber quedado a dormir. Llegar al piso de mis amigos los Power y que Sonia pregunte “¿Qué nota le pones?”
Con esta noticia empezaba más o menos el verano, porque las peleas en Stardust dejaron de estar de moda, que no os enteráis. Y volvieron los momentos con mi amiga Sonia. Cuando hace dos años tuvimos que dejar de vernos porque yo subía a Madrid a estudiar, fue la despedida más intensa, de película, sincera y de lágrimas. Cuando me despedí de mi padre también hubo lágrimas, pero por otras razones. Así que me gusta eso de salir de fiesta, levantarme en un piso que no es el mío, recorrer a la una del mediodía las calles céntricas de Ciudad Real, en camisa y muy guapo, intentando averiguar dónde se suponía que me tenía que haber quedado a dormir. Llegar al piso de mis amigos los Power y que Sonia pregunte “¿Qué nota le pones?”
miércoles, 24 de junio de 2009
Primer escrito del verano que no habla de amor
Los pueblos se ponen de moda en verano. La humanidad está hecha para que sus individuos, en un momento dado, confluyan. Cuando los caminos de dos personas se encuentran y se unen, parece que nos da pereza (a mí miedo) preguntar cuál es la parada donde pretende bajarse nuestro compañero de viaje y mucho más pánico me da intentar averiguar dónde lo haré yo. Si parece que él sigue en aquél tren (yo prefiero autobús) y que te han dejado en el andén, decide o mejor no lo hagas. Que de alguna manera tenías destinado un transbordo hacia otro destino. Comprender los horarios y saber por qué razones volveremos o no a encontrarnos de nuevo en esta ciudad es algo que, supongo, vendrá con la experiencia. Hoy es una noche crucial, y habrá más hasta octubre. No será culpa del gobierno, ni de la oposición, tampoco de los patronatos, sindicatos o de la Iglesia. Esta noche cuando termine de rezar me dormiré solo.

perdamos otra vez el autobús
perdamos otra vez el autobús
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