ESTE BLOG ES DE CIENCIA FICCIÓN

miércoles, 10 de noviembre de 2010

Love days y la sensación de que cada día es especial

Que alguien llene de emoción tu mundo. Eso es algo que, cuando te sucede, hay que agradecer. Hay que hacerlo porque te supera, porque te pierdes en unas aventuras soñadas que ponen los pelos de punta. Sentir y notar que te está sintiendo, coger su mano, agarrar la piel de su brazo a punto de pellizcar de la obsesión que te llevaría a comértelo. Ser el que pasea a su lado mientras te hace perder la noción del tiempo y del espacio. Trocear los sueños para hacerlos realidad en días eternos junto a él. Trocearlos, porque a veces da miedo saber que podrás ahogarte en él... y deseas eso. Le deseas y pides en silencio que te mire con esos ojos que te tranquilizan, te protegen y te hacen suyo. Te rindes a la libertad de saber que lo que él elija para ti será, más que lo correcto, lo mejor. Porque intenta entenderte, a cada paso, a cada tropiezo, a cada respiración. Es esa persona especial que te hace llorar de felicidad. Haz la lista de cuántas personas te han provocado eso. Sólo él. Y en ese momento te corresponde darle todo lo que tengas, disfrutando de esa manera de compartir que no tiene límites, cediendo todo a su favor, porque eso es lo único que vuelve a hacer correr la sangre por tus venas. Y ahí... lo besas sin que se lo espere. Como aquel primer beso para callarle, iniciador de los tantos otros que vendrían a acabar de enamorarme.

martes, 28 de septiembre de 2010

más vídeos de amor que veo las noches que no estoy contigo

Eramos de serie. En realidad, lo somos. Incluso a veces de película. No hemos inventado nada, sólo hemos descubierto algo muy antiguo. Enamorarse y amar. La noche de ayer la pasé viendo capítulos de El Internado. Posiblemente ahora preferirías un vídeo de One Tree o Skins, que los hemos visto todos millones de veces (y volveremos a hacerlo). Yo tampoco me imaginé cuando te conocí todo lo bueno que iba a compartir contigo, así que por qué no, unos minutos de El Internado.




domingo, 26 de septiembre de 2010

Prométeme

Prométeme que todo va a salir bien.
Prométeme que todo va a salir bien.
Prométeme que todo va a salir bien.
Prométeme que todo va a salir bien.

miércoles, 8 de septiembre de 2010

Mecano cantaba al 7 de septiembre

Anoche fue uno de los días más felices de mi vida. Y hoy lo he vuelto a perder.

domingo, 15 de agosto de 2010

Respira. Un, dos. Tranquilo. Un, dos. Ahora abrázale. Intenta no llorar para que no se ponga triste él también. Inténtalo. Sepárate muy poco, lo justo para rozar tu mejilla contra la suya. Sigue hasta acercar tus labios a los suyos. No corras, sólo siente. Ámale. Hazle el amor con un beso. Tranquilo. Un, dos. Intenta no llorar tanto. Deja a tus manos recorrer sus brazos, su pecho, su cuerpo. Sepárate un poco más, mírale a los ojos. Siente que estás viendo lo más bonito que vas a ver en tu vida. Lo sabes. Lo estás notando. Sé su compañero. Dile con los ojos todo lo que sientes. Él también tiene que estar sintiéndolo. Él también ama. Hazle estar tranquilo. Un, dos. Respira. Un, dos. Busca su mano. Apriétala. No le dejes solo. Acaríciale el pelo, agárralo. Trágate las lágrimas que te llegan a tus labios. Seca su mejilla. Desea su felicidad.

jueves, 12 de agosto de 2010

no quiero no estar a tu lado

me moriré de ganas de decirte que te voy a echar de menos

sábado, 5 de junio de 2010

'Será difícil. Y tendremos que echarle ganas cada día, pero quiero hacerlo, porque...'

Quién gana todas las batallas.
Quién recorre tu espalda y se pierde en ella.
Quién te cubrirá si intentamos colonizar el sol.

Con quién irás a los oficios.
Quién te enseña para qué sirve la magia de una canción.
Por qué razón tartamudeas y le lloras.
De quién es el momento de volver a casa para verte.

Cómo se alcanza llegar a pensar que tuviste un pasado y tendrás un futuro y que esto es sólo la forma más rápida de conocerte, y que ya estuvimos y estaremos.
A cuántas personas les vas a hablar de él.

Quién agarra las sábanas, te arropa y después trata de conseguir un hueco.
Por qué piensas que el amor lo puede todo y llevas la pistola sin balas.

Y cuando el camino se bifurque, de quién te dejarás aconsejar.
Cuántas veces has dicho su nombre.

Que quién gana todas las batallas.
El que lo intenta.

jueves, 20 de mayo de 2010

Tenemos que solucionar la noche del día después de dormir contigo.

Al principio me iba sin decir nada. Empecé a pedir algunos números. Cuando pasaban unos días llamaba o enviaba algún mensaje. Me pasé mucho tiempo buscando algo más para llenar un vacío. Tenía una curiosidad enorme por descubrir nuevas sensaciones. Sabía que en un país que hasta ese momento llamaba 'de nunca jamás' habría algo que aunque doliera me hiciera sentirme más vivo que nunca. Cuando menos lo esperaba, hace seis meses, tú me llamaste loko. Comencé a enamorarme. Es algo nuevo y distinto a cualquier otra cosa. No sé cómo es para los demás o para él, pero a mí a veces me encoge por dentro y me baña los ojos. Es la magia que tiene y que está llegando a convertirme en alguien que toca la emoción del dolor. Porque puedo dar fe de cómo se sufre cuando las puertas del ascensor se cierran y vuelvo a empezar a contar el tiempo que falta para saber de él. Y sin embargo no puedo dejar de temblar cuando me doy cuenta que estoy haciendo el amor, viviéndolo. Había algo que decía algo así como que hay que alejarse del árbol para ver el bosque. Si tienden nuestra historia por pinzas y la ponemos a secar, el sol la verá perfecta. Abrazo admitir que ya he llorado o, mejor dicho, me he emocionado. Porque todo es real. Real. Acabo de entender que enamorarse de alguien que te ama es el cupón de lotería con el premio gordo. Yo elijo no jugar más al azar porque este premio es el que he estado esperando toda la vida.


...más que una sesión de fotos.
...más que dos capítulos de One Tree Hill.

lunes, 10 de mayo de 2010

Las ganas de tenerte siempre aquí y las mismas mariposas en el estómago que en un 1x01

Oí salir de la boca de mi amiga Pho que hay que follarse a las mentes, citando a Poncela en Hache. Ciertamente creo que yo hago eso con mi novio. Follamos de mil maneras, hacemos de todo, así que seguramente ya nos hayamos follado las mentes alguna vez.

La vida que soñé, creé y me creí.

Sólo han pasado un par de semanas desde que un individuo intentó propinarme una paliza de la que no hubiera habido ninguna escapatoria. Respiraba sin esperanza cuando vi todo llegar. Esa persona había estudiado en qué momento hacerlo y sabía que yo había cambiado, que no había en mí rastro de venganza, odio, en definitiva, maldad y todos los mecanismos que me motivaban en ese gusto por causar terror. Vino sabiendo que mis defensas estaban bajas, que hacía mucho que no sentía dolor y que, desde hace muchos meses, me he vuelto más dependiente e intimista. Al acercarse, nuestras miradas ya se cruzaban y el único impulso que me quedaba inherente hizo que no aflorase ningún miedo en mi rostro. De ahí saqué un instante de tiempo, diminuto, pero eficiente para echar a volar. Y escapé.

Estoy comprobando que admitir que hay cosas imposibles no es sino una prostituta barrera que empeño en colocar. Así que he decidido vender todos los límites, y los cambio por sueños. Son pequeñas quimeras que disfruto y de las cuales permito a los demás que decidan si quieren participar de ellas conmigo. La cuestión es poner mucha ilusión y dejarse llevar. El otro día, por ejemplo, iba por la calle y, mientras me acercaba a los cruces, fruncía el ceño y ordenaba a los semáforos que se pusieran rojos y permitieran el paso al peatón, a mí, sin hacerme esperar. En el cuarto cruce funcionó. La mayoría pensará que es casualidad, que no tenemos poder para hacer esas cosas. Pobres ilusos. La casualidad no existe, y todos somos hijos de Dios.

De las historias bíblicas, de las historias de Dios, me fascinan todas las que hablan de milagros y las que invocan a amar al prójimo.